Si hay un ingrediente que me encanta utilizar en mis formulaciones es la Manteca de mango, ya que se destaca por sus propiedades hidratantes, emolientes y regenerantes. Tiene una composición similar a la Manteca de Karité y la Manteca de Cacao.
¿Para qué nos sirve?
La manteca de mango está recomendada para el tratamiento de arrugas y estrías. Gracias a sus propiedades emolientes, posee una alta capacidad oxidativa, favorece la cicatrización de las heridas y la regeneración de la piel. Se utiliza para la elaboración de cremas y bálsamos para el cuerpo y la cara, ya que permite suavizar, calmar e hidratar la piel, al mismo tiempo que potencia la flexibilidad, protege de la radiación ultravioleta y reduce la degeneración de las células de la piel.
Beneficios para el cabello
La manteca de mango se utiliza en la elaboración de shampoo sólido, acondicionadores y mascarillas capilares. Ayuda a prevenir la formación de puntas abiertas y aporta brillo y vitalidad al cuero cabelludo. Además, resulta muy eficaz en tratamientos para el cabello, ya que refuerza su cutícula e hidrata los cabellos secos o dañados.